Inmaculado Corazón de María

Misioneros de los Sagrados Corazones de Jesús, María y José

Al entrar en la casa, salúdenla invocando la paz sobre ella.

Jueves 9 de Julio MO (blanco) Bienaventurada Virgen Marìa de Itatì. Jueves Eucarìstico – Sacerdotal

Lecturas
Os 11, 1-4.8c-9
Sal 79 (80), 2ac.3b.15-16

Evangelio según San Mateo 10, 7-15
Jesús envió a sus doce apóstoles, diciéndoles: Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca. Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente. No lleven encima oro ni plata, ni monedas, ni provisiones para el camino, ni dos túnicas, ni calzado, ni bastón; porque el que trabaja merece su sustento.

Cuando entren en una ciudad o en un pueblo, busquen a alguna persona respetable y permanezcan en su casa hasta el momento de partir. Al entrar en la casa, salúdenla invocando la paz sobre ella. Si esa casa lo merece, que la paz descienda sobre ella; pero si es indigna, que esa paz vuelva a ustedes. Y si no los reciben ni quieren escuchar sus palabras, al irse de esa casa o de esa ciudad, sacudan hasta el polvo de sus pies. Les aseguro que, en el día del Juicio, Sodoma y Gomorra serán tratadas menos rigurosamente que esa ciudad.

Debemos ser el pueblo peregrino de Jesús, dispuesto a afrontar el gran examen en que el Señor nos preguntará sobre la fe que debe llegar a ser nuestra vida. La doble significación del apostolado aparece aquí de modo completamente evidente. Por un lado, como misión de los padres de realizar catequesis en la familia, más necesaria hoy que nunca. Sabemos muy bien cuánta contracatequesis tiene lugar en el mundo de nuestros días, cuán débilmente se percibe’ en él la palabra de la fe. Tenemos conciencia igualmente de cuán necesario es que la fe engendre y dé testimonio de vida en la comunidad familiar y que la vida, por su parte, dé resonancia, fuerza y credibilidad a la fe. Sólo cuando se recogen en la familia las experiencias de la fe, pueden hacerse realidad y tener un contenido capaz de conformar la vida las palabras que resuenan en la escuela y en la Iglesia. Por otro lado, como catequesis no dirigida exclusivamente a esos círculos estrechos, al pequeño oasis —sin olvidar que es muy importante hacerla también en ellos sino fuera de él, a fin de que pueda volver a ser nuevamente una tierra llena de flores. Allí donde estemos y donde vivamos debemos ser testimonio de fe con el valor que ella da. Cuando se nos dirijan preguntas, debemos ser capaces de responder y de preguntar por nuestra parte, a fin de que despierte la falta de fe y la negligencia del corazón y surja de nuevo la pregunta por Dios, que encuentra su respuesta en el Señor, la única respuesta verdadera a la pregunta en que consiste nuestra vida. Apostolado como misión fundamental del cristiano en la comunidad viajera, en la familia peregrina del Señor.

Ratzinger, J. (2021). Cooperadores de la verdad: Una meditación para cada día del año (Vol. 201). Ediciones Rialp, SA.

Inmaculado Corazón de María

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